El corte por plasma es una tecnología rápida y versátil, pero una configuración o manipulación de materiales inadecuada puede aumentar significativamente las tasas de chatarra. Los fabricantes de diversos sectores, incluidos automoción, aeroespacial y energía, dependen del control preciso de los parámetros de la máquina, la selección de materiales y la integración del flujo de trabajo. Cuando se pasan por alto estas áreas, los niveles de desperdicio aumentan drásticamente, lo que a su vez afecta los costos generales y la eficiencia de producción.
Una de las causas más comunes de desperdicio son los ajustes incorrectos de velocidad de corte, altura del soplete o amperaje. Un equipo mal calibrado produce anchos de corte inconsistentes y zonas afectadas por el calor excesivas. Cuando los sistemas de plasma no se integran adecuadamente en los flujos de trabajo de fabricación aguas arriba, como la fabricación de chapa metálica o la creación de prototipos, aumenta la distorsión del material. Algunos operadores también dependen demasiado de los ajustes manuales en lugar de utilizar procesos controlados por CNC, como los que se encuentran en la creación de prototipos por mecanizado CNC, que ofrecen una repetibilidad superior.
De manera similar, el uso de plasma en situaciones más adecuadas para procesos alternativos, como el corte por láser para metales de calibre fino o el estampado de chapa metálica para piezas planas de gran volumen, puede aumentar las tasas de retrabajo y la pérdida de material.
El desperdicio también aumenta cuando los fabricantes cortan metales que no soportan un comportamiento estable del arco de plasma. Los materiales ideales incluyen:
Cuando los materiales se obtienen de procesos aguas arriba como la fundición en arena o la fundición por gravedad, que tienen densidad inconsistente o porosidad superficial, puede ocurrir inestabilidad del arco. Esto resulta en cortes irregulares y un mayor rendimiento de chatarra.
La anidación ineficiente es un factor importante que contribuye al desperdicio. Sin una distribución optimizada de las piezas, el espaciado excesivo entre los contornos conduce a chatarra innecesaria. Este problema es especialmente común cuando el corte por plasma no se coordina con las herramientas de fabricación digital utilizadas en la fabricación de piezas personalizadas.
Otro problema es la manipulación inadecuada de materiales. Las láminas deformadas o las piezas de trabajo mal sujetas se desplazan durante el corte, causando desalineación. En sectores como telecomunicaciones y soluciones de iluminación, donde son comunes los soportes y carcasas de precisión, la desalineación puede conducir rápidamente a la pérdida de material en grandes lotes.
Cuando las piezas no se limpian adecuadamente antes de los procesos aguas abajo, pueden aparecer defectos más tarde en las etapas de acabado o ensamblaje. Los componentes cortados por plasma a menudo se benefician de tratamientos como:
Omitir estos pasos puede llevar a piezas rechazadas o retrabajo, especialmente en sectores de alto rendimiento como las herramientas eléctricas.
Las puntas del soplete, las boquillas y los electrodos se desgastan con el uso. Operar sistemas de plasma con consumibles degradados reduce la precisión del corte, causa defectos de reventón y aumenta la probabilidad de chatarra. Las rutinas de mantenimiento adecuadas reducen drásticamente el desperdicio y extienden la vida útil del equipo.